PROCEDIMIENTO 02 · INFORMACIÓN PARA PACIENTES

Tratamiento de cálculos renales y del uréter

Las piedras en el riñón o el uréter pueden causar dolor, sangrado y obstrucción. Algunas se expulsan con vigilancia; otras requieren ureteroscopia, láser u otro procedimiento. Conoce cómo se elige el tratamiento, para qué sirve un catéter doble J y qué puedes hacer para reducir el riesgo de nuevos cálculos.

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¿Qué son los cálculos urinarios?

Los cálculos, conocidos como piedras, se forman cuando ciertas sustancias de la orina se concentran y cristalizan. Pueden permanecer dentro del riñón o desplazarse al uréter, el conducto que lleva la orina hacia la vejiga. Si bloquean su paso, pueden causar un cólico renal: dolor intenso en el costado que a veces se extiende hacia la ingle. También puede haber náuseas, vómitos o sangre en la orina.

Fiebre o escalofríos junto con dolor por una piedra, falta de orina, dolor incontrolable o deterioro importante requieren atención urgente. Una infección con obstrucción puede necesitar drenaje mediante un catéter o nefrostomía y antibióticos antes de tratar definitivamente la piedra. No esperes una cita habitual en estas circunstancias.

¿Todas las piedras necesitan cirugía?

No. Algunas piedras pequeñas pueden expulsarse bajo vigilancia. La decisión depende del tamaño, ubicación, síntomas, presencia de infección y función renal. En ciertos casos se indican medicamentos para favorecer la expulsión y estudios para comprobar la evolución.

Puede necesitarse un procedimiento si la piedra no progresa, es difícil de expulsar, causa obstrucción persistente, compromete el riñón o provoca dolor que no se controla. Tener un solo riñón funcional u otras enfermedades puede cambiar la prioridad del tratamiento.

En la valoración con el Dr. Daniel Garza Nava se revisan los estudios de imagen y, según el caso, análisis de orina, urocultivo y función renal. Una infección debe atenderse antes de una cirugía programada.

Ureteroscopia semirrígida

Permite tratar principalmente piedras del uréter. Un instrumento delgado se introduce por la uretra y la vejiga hasta alcanzar el cálculo, sin incisiones en la piel. La piedra puede fragmentarse con láser y sus fragmentos retirarse con instrumentos especiales.

Ureteroscopia flexible y cirugía intrarrenal

El instrumento flexible permite acceder a distintas cavidades del riñón por la vía urinaria. Esta técnica, llamada cirugía intrarrenal retrógrada o RIRS, puede utilizarse para determinados cálculos renales.

La litotricia láser fragmenta o pulveriza la piedra. Dependiendo del caso, se extraen fragmentos y se dejan partículas pequeñas para su eliminación. El tamaño, número y ubicación de los cálculos influyen en el resultado: a veces se necesita más de una sesión.

Otras opciones de tratamiento

Los cálculos renales grandes o complejos pueden requerir una nefrolitotomía percutánea, que accede al riñón por una pequeña vía a través de la espalda. La litotricia extracorpórea, que utiliza ondas de choque desde fuera del cuerpo, es otra alternativa para casos seleccionados. Se explica cuál opción es apropiada y dónde puede realizarse según tus necesidades.

¿Para qué sirve el catéter doble J?

Es un tubo flexible colocado dentro del uréter para facilitar el drenaje entre el riñón y la vejiga. Puede utilizarse antes o después del tratamiento, aunque no siempre es necesario.

Mientras permanece colocado puede causar urgencia para orinar, ardor, algo de sangre o dolor en el costado. Debes conocer la fecha de retiro o cambio: el doble J requiere seguimiento y no debe olvidarse.

Recuperación, riesgos y prevención

La ureteroscopia se realiza con anestesia. Después pueden aparecer molestias urinarias, especialmente con un doble J. La estancia y el regreso a tus actividades dependen de la complejidad del procedimiento y de tu evolución.

Los riesgos incluyen sangrado, infección, lesión o estrechamiento del uréter, fragmentos residuales y necesidad de otro procedimiento. Consulta de inmediato si aparece fiebre, dolor que empeora o dificultad para orinar.

La cirugía trata las piedras existentes, pero no elimina siempre la tendencia a formarlas. Analizar el cálculo y, en algunos pacientes, realizar estudios metabólicos ayuda a prevenir nuevos episodios. La hidratación debe adaptarse a tu salud; reducir el exceso de sal suele ser útil. No elimines el calcio de la dieta ni tomes suplementos por tu cuenta: las recomendaciones dependen del tipo de piedra.

Preguntas frecuentes

¿Se pueden eliminar todas las piedras con láser?
No todos los cálculos se benefician del mismo tratamiento. Algunos requieren otra técnica, varias sesiones o vigilancia. El objetivo y la posibilidad de necesitar procedimientos adicionales se explican antes de operar.
¿La cirugía con láser duele?
Se realiza con anestesia. Durante la recuperación puede haber ardor, dolor o molestias relacionadas con el catéter doble J. Se indican cuidados y tratamiento para controlarlas.
¿Si deja de doler significa que ya salió la piedra?
No necesariamente. El dolor puede disminuir aunque el cálculo permanezca. El seguimiento y, cuando corresponda, un estudio de imagen ayudan a confirmar su expulsión y que el riñón drene adecuadamente.
¿Una piedra puede dañar el riñón?
Sí. Una obstrucción persistente puede afectar la función renal, especialmente si hay infección. La ausencia de dolor intenso no descarta obstrucción ni sustituye el seguimiento.
¿Puedo volver a formar cálculos después de operarme?
Sí. La prevención depende del tipo de cálculo y de tus factores de riesgo. La alimentación, la hidratación y, en algunos casos, medicamentos específicos ayudan a reducir nuevas recurrencias.

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Fuentes clínicas

  1. EAU: cálculos urinarios

Referencias para ampliar la información sobre los procedimientos y sus cuidados.

Esta información ayuda a preparar tu consulta. El diagnóstico, la elección del procedimiento y sus costos requieren una valoración individual.